En noviembre del año pasado se informó que investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas, en reunión con funcionarios de la Secretaría del Campo y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, presentaron el Proyecto Bio Fábrica, para la producción de un hongo capaz de controlar la roya del café.
A principio de este año, cuando avanza el proceso de patente, la Facultad de Agronomía de Huehuetán dio a conocer el descubrimiento de un remedio para combatir la roya, es decir el hongo llamado “Verticillium”, con el cual se pretende mermar las afectaciones en los cultivos de más de un millón 200 mil chiapanecos que se dedican a la cafeticultura.
Es una alternativa que una vez que se aplique en el número previsto, de acuerdo con los cálculos, traerá de nuevo los volúmenes de producción que se tenían antes de que se desatara la crisis que redujo en un 50 por ciento las cosechas en lo que corresponde a esta entidad.
En cuanto a la plaga, se afirma que tiene cura. Se ha lidiado con ella por más de 30 años. Organismos que han sido consultados sobre el tema, exponen que las causas de la severa afectación son el cambio climático en la región, y el abandono de las plantaciones por diez años en los que no hubo renovación, tampoco fertilización, ni podas adecuadas. Esos factores en conjunto generaron cafetales débiles que no resistieron la plaga.
Se habla también de un programa de innovación tecnológica con el que se ataca la plaga, que contempla atención biológica y renovación de plantaciones.
Sin embargo, a pesar de que existen distintos puntos de vista frente a un mismo problema, en lo que todos podrían coincidir es en que se debe abordar el asunto y actuar. Algunas organizaciones productoras señalan que hay contaminación en unas cien mil hectáreas por la roya, hongo proveniente de Centroamérica. Y no obstante que el problema ya se ha atendido, vale destacar que parece grave, ya que de acuerdo con algunas organizaciones productoras, más de medio millón de hectáreas estarían en riesgo de ser alcanzadas en caso de no tomarse medidas fitosanitarias.
Si es correcto el dato de que en Chiapas han sido afectadas cien mil hectáreas –70 mil de acuerdo con otras fuentes–, 35 por ciento de producción orgánica, el daño es considerable al tomar en cuenta que se habla de 130 mil familias que dependen de esta actividad.
Ante este panorama inquietante al tener el café una importancia destacada en Chiapas, se espera que pronto haya un avance en las acciones para revertir la situación.
Pese a ser un problema latente que data de mucho tiempo atrás, pues desde los ochenta estaba en los campos y en la prensa chiapaneca, hace tres años se afirmaba que la entrada de la plaga a territorio nacional había sido notificada con oportunidad al Gobierno Federal desde la administración del presidente Felipe Calderón, sin embargo, la autoridad encargada, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y su similar estatal, Secretaría del Campo, en el gobierno de Juan Sabines, no reaccionaron en la medida de las expectativas de los productores chiapanecos.
Todo esto ha sido polémica que no ha dejado resultado alguno, por eso, ahora que la Universidad de Chiapas plantea esta alternativa, abre la puerta a la esperanza para miles de productores chiapanecos.












