El gobierno de China advirtió que no acatará las sanciones tomadas por Estados Unidos contra cinco empresas de su país acusadas de comprar petróleo de Irán, país del que el gigante asiático importa gran parte de su crudo.
Estos últimos meses, con el objetivo de privar a Irán de sus ingresos, Washington reforzó las sanciones contra las refinerías de petróleo chinas que se abastecen de crudo de la República Islámica a precio reducido.
Pero, en un comunicado, el Ministerio chino de Comercio consideró que estas medidas no se deben “ni reconocer ni aplicar ni respetar”.
Según el ministerio, las sanciones “prohíben o restringen indebidamente las actividades económicas, comerciales y conexas normales de las empresas chinas con terceros países (...) y violan el derecho internacional y las normas fundamentales que rigen las relaciones internacionales”.
“El gobierno chino siempre se ha opuesto a las sanciones unilaterales carentes de la autorización de la ONU y de fundamento en el derecho internacional”, agregó la institución.
El mandato se aplica a tres empresas de la provincia de Shandong -Shandong Jincheng Petrochemical Group, Shandong Shouguang Luqing Petrochemical y Shandong Shengxing Chemical- y a otras dos que tienen su sede en otras partes de China, Hengli Petrochemical (Dalian) Refinery y Hebei Xinhai Chemical Group.
No podrá despedir empleados para sustituirlos por IA
Por otra parte, un tribunal chino determinó que las empresas del país no podrán despedir a los empleados para ser sustituidos por la inteligencia artificial.
El Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou dio a conocer un hecho ocurrido en el este de China, en el que una empresa dedicada a la tecnología había despedido ilegalmente a uno de sus empleados después de que se negara a aceptar un descanso por haber sido automatizado por IA.












