Conspiran

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En víspera del reinicio del ciclo escolar, funcionarios estatales han informado de una estrategia conjunta, independiente de las numerosas acciones que se han venido realizando por parte de la Secretaría de Salud. Así, en una labor interinstitucional, escuelas públicas y privadas de todo el estado se sumarán a la prevención del chikungunya y del dengue.

En ese marco se pretende certificar las escuelas promotoras de la salud, libres de criaderos de moscos transmisores, en el marco del fortalecimiento de acciones de prevención y control del chinkungunya y dengue en Chiapas, como parte de una serie de actividades para reforzar la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.

Para poder enfrentar de manera eficiente en toda la entidad esta situación que parece contingencia, para preservar la salud colectiva, es necesaria sin embargo la colaboración de las personas en el entorno familiar y laboral. La situación que se observa, en cuanto al avance de esta enfermedad que impide realizar las actividades cotidianas, por incapacitante, quizá sería menos severa si la población en general se tomara en serio evitar situaciones de riesgo como es el caso de criaderos de moscos, entre otras acciones que se han venido publicitando en diversos medios.

El número de enfermos que se tiene registrado oficialmente sería solo una referencia frente a la cantidad de personas presuntamente contagiadas. En lo cotidiano, en el entorno inmediato, parecen muchas. El conductor de taxi habla de su familia de cinco miembros, todos con chikungunya. En el trabajo el ausentismo no es ajeno a esta situación.

Sin embargo, al no haber un registro, es mera especulación frente a lo único real que es un indeterminado número de personas que se declaran incapacitadas para trabajar por una enfermedad que los ha postrado más de 36 horas en estado febril.

Por ello, sea o no sea chikungunya, lo prudente es observar todos los consejos y recomendaciones que desde hace meses ha venido recalcando en todos los medios la Secretaría de Salud. Todo cuanto se haga frente a esta situación será en benefico colectivo.

Pero aparte, el tema tiene otra arista igualmente desconcertante. Es el caso que circulan versiones, principalmente de redes sociales, que intencionadamente desinforman sobre este tema. No se reproducen detalles para no hacer resonancia, sin embargo es necesario denunciar el malicioso uso de una situación real con el propósito de propalar embustes, tanto sobre el origen de la enfermedad como en cuanto a la causa de su presencia en Chiapas y en el país.

Se dice incluso que es falso que el mosquito del género Aedes, especies aegypti y albopictus, sea el transmisor responsable, sino una entidad equis que experimenta intencionalmente con las personas, y por inaudito que parezca, hay quienes creen esas falacias. Se trata de gente desinformada y confundida, que no obstante tiene acceso a Internet, que es afecta a todo aquello que parezca conspirativo.

Si no es el vector uno de los enemigos, para qué tomar medidas contra él, argumentan.

Frente a lo anterior, pese a que ha habido suficiente información hacia la población, sería conveniente reforzar las campañas explicativas con el fin de neutralizar y anular la desinformación que contamina a ciertos sectores de la población. Se necesita una estrategia que insista en el origen de la enfermedad, que la describa y que aporte informes sobre las medidas de prevención.