A lo largo de la pandemia de covid-19, el precio de los boletos de avión tuvo un aumento siete veces mayor en México que en Estados Unidos. Esto se debe a que las aerolíneas estadounidenses cuentan con una flota superior que les permite reducir costos, se recuperaron financieramente más rápido, hay mayor competencia y sufren menos presiones inflacionarias, dijeron expertos.
El Departamento del Trabajo de Estados Unidos tiene registro de que los boletos de avión en su país se encarecieron 3 % en los últimos tres años, de enero de 2020 al mismo mes de 2023. Mientras el Inegi reporta que las tarifas subieron 22 % en el mismo periodo, un aumento siete veces mayor en México.
Considerado el principal costo de las aerolíneas, la turbosina se vendió en 18.49 pesos por litro en diciembre pasado en el aeropuerto capitalino, casi el doble que hace tres años.
Por ejemplo, para Volaris, el combustible de aviación pasó de representar 27.7 % de sus costos en 2021 a 49.2 % en 2022, dado el repunte en los petroprecios por la guerra en Ucrania, dijo Brian Rodríguez, analista de Monex.
Pemex reporta que la mayoría de la turbosina que se consume en México proviene de la Unión Americana.
México acumula una inflación general de 20 % en tres años, y Estados Unidos de 16 %, indican cifras oficiales.
El analista también mencionó la coyuntura financiera por la que atravesaron las aerolíneas, pues las estadounidenses recibieron apoyos de su gobierno y las mexicanas no.
“Estas últimas [las nacionales] se ven obligadas a subir sus tarifas para evitar acumular pérdidas y que sus márgenes operativos sean rentables”, comentó.
Para Pablo Álvarez Icaza, catedrático del IPN, los mayores precios de los boletos se relacionan con la turbosina, aunque también influye que las compañías estadounidenses se encuentren en mejores condiciones financieras.












