El gran reto para la economía del país es reducir la cantidad de personas ocupadas en la informalidad, y la meta de la actual administración ha sido generar empleos formales, de ahí la importancia de llegar a la meta de cuatro de millones de nuevas fuentes de trabajo, afirmó Roberto Campa.
El titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social señaló que considera que los mensajes que se han dado hasta el momento son razonablemente positivos y van a permitir llegar al objetivo que se propuso la administración del presidente Enrique Peña Nieto.
Aseguró que México no tiene un problema de desocupación, lo que tenemos es una enorme cantidad de personas ocupadas en la informalidad, agregó que en términos de generación de empleos, en bolsa de trabajo y en materia de paz laboral, los números de este gobierno terminarán muy positivos.
Este sexenio arrancó con una tasa de desempleo superior a 60 por ciento, y la última medición arrojó cuatro puntos porcentuales menos. Es una reducción marginal, pero importante porque se pudo revertir una tendencia, destacó.
En entrevista, Campa Cifrián puntualizó que la informalidad está en casi cincuenta y seis por ciento, es decir, seis personas de cada diez están ocupadas en ese sector. Pero el dato importante, es que en estos años se redujo la informalidad.
Expuso que en la producción agropecuaria y también en el trabajo doméstico hay una cantidad importante de personas en la informalidad que, además de tener los salarios más bajos, resulta altamente improductiva.
El secretario del Trabajo reconoció que en junio hubo una reducción de unas 15 mil posiciones lo que generó cierta preocupación.
Afortunadamente los datos de julio son positivos y confiamos en que ahora que vengan los mejores meses del año en términos de generación de empleos, llegaremos a la meta de cuatro millones.












