Hace 31 años, en la Magdalena Mixhuca, se fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), mismo que hoy reconoce el reto de mantenerse unido y generar una agenda política que les permita conseguir una mejor representación en la Cámara de Diputados, en 2021.
En entrevista con El Universal, Ángel Ávila Romero, dirigente nacional del partido, reconoció que la estructura interna del PRD -el sistema de tribus- lo llevó a la fragmentación, que reparó en que varios de sus líderes migraran al proyecto de Morena.
Cuadros
“Pero hoy, ser un partido pequeño, nos da la oportunidad de no pelearnos internamente, de organizar una agenda unificada; y aunque tenemos poca representación en las cámaras, tenemos una agenda de izquierda en la opinión pública”, aseguró.
En octubre de 2018, cuando Manuel Granados dejó la presidencia del partido después de las elecciones federales, el PRD tenía cerca del dos por ciento de intención del voto a nivel nacional, y Ávila Romero tomó las riendas de un partido que seguía perdiendo líderes, pero -según cuenta él mismo- tomó la decisión de reestructurar el partido desde la base.
Recuento
“Han sido muchas horas de trabajo, muchas horas de viaje, muchas sorpresas al reencontrarte con los compañeros de los estados, sí ha sido difícil, no es una tarea fácil y el PRD no es un partido sencillo, pero tiene una militancia muy noble, que por 31 años ha luchado y peleado por sus ideales”, afirma a este diario.
En un mensaje que compartió el partido en sus redes sociales, buscarán “el respeto irrestricto a la Constitución, al equilibro de los poderes y la permanencia de los derechos humanos”, frente a las medidas que tome el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.











