Madrid * Notimex. Enfrentamientos estallaron ayer en diversos países europeos al aprovechar las organizaciones sindicales las tradicionales marchas del Día Internacional del Trabajo para protestar contra el manejo de la crisis económica global.
Alemania registró violentos disturbios entre neonazis e izquierdistas, al tiempo que los sindicatos lanzaron llamados para proteger a los trabajadores y gravar más a los adinerados.
Alrededor de mil miembros y simpatizantes del neonazi Partido Democrático Nacional (NPD) que intentaban realizar una marcha en la ciudad bávara de Ulm fueron detenidos con piedras y botellas que les lanzaron opositores a ese movimiento.
Para frenar el enfrentamiento entraron en acción policías en caballos, quienes se enfrentaron con la muchedumbre. Los disturbios no pudieron evitarse y opositores a la marcha prendieron fuego a recipientes de basura que había en la vía pública. Los manifestantes también danaron autos estacionados en la zona donde tuvieron lugar los hechos.
Los agentes del orden hicieron uso de gas lacrimógeno y canones de agua para poner fin a los disturbios.
Portavoces de la policía en Ulm declararon que había una creciente tensión. Se llevaron a cabo por lo menos 22 detenciones.
En diversas ciudades de Alemania, los sindicatos efectuaron mítines junto con sus afiliados y lanzaron llamados para que el gobierno proteja los puestos de trabajo e imponga gravámenes fiscales de hasta 80 por ciento a los ingresos de los ricos y de los altos ejecutivos, así como sobre los grandes capitales.
Los sindicatos alemanes estimaron que este viernes acudieron a los actos públicos que organizaron alrededor de medio millón de personas, más que el ano pasado.
Mientras tanto, unas 300 marchas tuvieron lugar en Francia, donde se han visto huelgas de personal de hospitales, de pescadores y de personal administrativo de universidades, entre otras.
Miles de manifestantes tomaron las calles en ciudades como Marsella y Grenoble, como anticipación a una manifestación gigante en París.











