La terminal Energía Costa Azul, en Ensenada, Baja California, exportó su primer cargamento de gas natural licuado (GNL) desde la costa del Pacífico de México. Sempra Infrastructure, desarrolladora del proyecto, informó que el embarque representa un hito relevante en el proceso de pruebas previo al inicio de operaciones comerciales.
La salida ocurre en un momento en que la seguridad energética volvió al centro de la agenda internacional. Además, las tensiones registradas este año en torno al estrecho de Ormuz reavivaron las preocupaciones sobre la vulnerabilidad de algunas rutas clave para el comercio energético global.
En 2024, alrededor del 20 por ciento del comercio mundial de GNL transitó por ese corredor marítimo, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Los datos ayudan a explicar por qué importadores y gobiernos buscan ampliar sus opciones de suministro, un tema presente en las discusiones sobre seguridad energética del G7.
Bajo ese contexto, Energía Costa Azul LNG Phase 1 representa un paso importante para México. La terminal añade nueva capacidad de exportación de GNL desde la costa del Pacífico. Según Sempra Infrastructure, el proyecto está diseñado para conectar el suministro de gas natural de Norteamérica con los mercados energéticos globales.
“La ventaja de México que algunos inversionistas buscan aprovechar es la proximidad geográfica, no solo en relación con las cuencas productoras de gas en Estados Unidos, sino también con el acceso desde el Pacífico norte mexicano a los mercados de Asia”, comentó Adrián Duhalt, investigador no residente del Centro Texas-México.











