El coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, llamó a las autoridades federales y estatales a cerrar filas para combatir la extorsión, delito que calificó como un verdadero “impuesto criminal” que asfixia a familias y comerciantes, al tiempo que debilita la economía, inhibe la inversión y vulnera el Estado de derecho.
Al presentar un Punto de Acuerdo ante la Comisión Permanente, el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI advirtió que la extorsión se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la seguridad, el desarrollo económico y la convivencia social en México.
Explicó que este delito no solo genera pérdidas económicas inmediatas, sino que también establece mecanismos permanentes de control social y económico sobre las víctimas.
Moreira Valdez señaló que, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, las denuncias por extorsión pasaron de ocho mil 734 casos en 2019 a 10 mil 227 en 2024, lo que representa un incremento cercano al 17 por ciento. Asimismo, durante 2025 se registraron 11 mil 81 víctimas, la cifra anual más alta de la última década.
Indicó que las cifras oficiales reflejan solo una parte del problema, ya que la extorsión se encuentra entre los delitos con mayores niveles de cifra negra debido al temor de las víctimas a sufrir represalias, la desconfianza hacia las autoridades y la percepción de impunidad.












