Las candidaturas independientes deben ser objeto de atención especial al haber riesgo de que se conviertan en la ruta privilegiada de personas con intereses ilegales para ocupar un cargo dentro de los órganos de representación, ha advertido el Instituto Nacional Electoral, antes de las pasadas elecciones federales.
Tal vez, un poco por eso los congresos de Puebla, Veracruz, Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas y Baja California aprobaron reformas por las que se modificaron requisitos para estas figuras. Ahora se debe contar con el 3 por ciento de firmas con respecto al listado nominal, en un plazo de 20 días, para la primera entidad.
El caso de Puebla fue más o menos criticado por algunos líderes de opinión, quienes consideraron la reforma un “candado con dedicatoria”, no obstante que en los hechos únicamente significa que unas 130 mil personas deben acudir a los órganos electorales a presentar su credencial de elector y dar el aval.
Sin embargo, detrás de todo esto hay un cierto temor. Se considera que la nueva figura que se deriva de la cercana reforma electoral es un arma de doble filo que debe ser blindada para garantizar su cauce y que sea un complemento del sistema de partidos. Esta opción no puede verse como la solución absoluta ante los problemas de credibilidad e inconformidad que hay actualmente hacia los partidos políticos, ya que de no tener las vías adecuadas incluso podría agravar la actual crisis política.
Esto se refiere a la logística del proceso, sin embargo el caso particular de los abanderados es otro tema importante. Figuras como “El Bronco” no terminan de convencer, sobre todo cuando dice que se le debe quitar el presupuesto a Chiapas. Resulta demencial atentar contra la unión del país, y sin embargo ha llegado a la Gubernatura nada menos que de un estado líder de la Federación. Su falta de información, admirable.
La democracia es la vía por la que cualquier ciudadano que cumpla ciertos requisitos puede competir, sin embargo se considera que la administración pública no es competencia de futbolistas, cantantes, saltimbanquis, payasos o vedettes. Lo anterior es así porque, como en el periodismo quien pregunta ya tiene una opinión fundada sobre la respuesta, en los asuntos públicos, quien manda debe saber hacia dónde se dirige, no únicamente dejarse conducir ciegamente por asesores interesados.
Frente a las expectativas e incertidumbres que ha motivado la candidatura independiente como tal, el Instituto Nacional Electoral destaca la importancia de fortalecer estas opciones de participación ciudadana, no para suplir a los elementos tradicionales de la democracia, sino para garantizar que cuenten con la mejor salud para consolidar el sistema democrático representativo.
Frente a lo anterior, también es obligación de los partidos políticos dejar de ser sordos a la hora de seleccionar candidatos, pues ese defecto ha sido uno de los principales factores del desencanto de la sociedad que no se ha visto representada a veces por hampones postulados como candidatos, como fue el caso de Pablo Salazar Mendiguchía que no obtuvo ni una cuarta parte del padrón electoral de entonces.
Pero hay más sobre este asunto. Un medio de comunicación ha informado recientemente que un cantante chiapaneco conocido como Julión ha decidido contender en 2018 por la Gubernatura de Chiapas, precisamente como candidato independiente.
Aparentemente esta nueva fórmula, es decir la candidatura independiente, atrajo cierta simpatía de algunos sectores que se sintieron desairados por los partidos, sin embargo quienes aspiren a esa responsabilidad deberían contar con probada experiencia en la administración pública, pues hay que ver que la farándula sabinera ha sido responsable del enorme endeudamiento récord que sufrió Chiapas en solo seis años.
Ese pasaje fue precisamente resultado de dejar todo en manos de asesores y de que el mando no tenía idea de qué medidas tomar ante cualquier asunto público.












