Inicia hoy el gran reto del presidente Obama

Chicago * Notimex / El Universal / EFE. Con el peso de la responsabilidad de su propia promesa de cambio sobre los hombros, Barack Hussein Obama, el abogado mulato nacido en Hawai, se convirtió el día de hoy en el presidente número 44 en la historia de Estados Unidos.

Más allá del hecho histórico de la llegada de un afroamericano al máximo cargo, muchas son las expectativas generadas por el demócrata de 47 anos dentro y fuera del país, a las que tendrá que dar respuesta desde los primeros días de su gobierno.

Su principal reto es lograr la reactivación económica del país, de casi 400 millones de habitantes, con un plan que prevé la creación de cuatro millones de empleos en los dos primeros anos.

Un plan que proyecta al mismo tiempo regresar la seguridad económica a sus habitantes, renovar la infraestructura del país e impulsar el uso de nuevas fuentes de energía, para dejar de depender del petróleo extranjero.

Quien se convertirá en el hombre de mayor poder en la principal nación del planeta anade a su promesa económica la garantía de igualdad para todas las razas y credos que cohabitan Estados Unidos, así como una mejor relación con el resto del mundo.

El reto de Obama es que quizá a ningún presidente desde Franklin Roosevelt se le ha pedido hacer tanto, tan rápido. Los primeros 100 días del presidente, el plazo típico y arbitrario para evaluar la eficacia de un comandante en jefe, prometen esta vez ser cruciales. De hecho, al menos dos libros de alto perfil para analizar los primeros 100 días de Obama están ya en proceso de elaboración.

Los inmigrantes esperan que en los primeros 100 días de su gobierno Obama impulse una reforma migratoria integral, o al menos emita algunas órdenes ejecutivas que favorezcan de inmediato las condiciones de vida de los indocumentados.

En tanto que para la comunidad negra de Estados Unidos este martes, representa el día más feliz de su historia con la investidura de Barack Obama como primer presidente negro del país.

Si hay un anhelo que Obama puede satisfacer a corto plazo, dicen analistas, es un cambio en el estado de ánimo de la nación, una restauración de la confianza en un país sacudido.