La única forma de aprendizaje para los estudiantes de las comunidades Unión de los Ángeles, Yutusaní y Llano de Pasto, en la región triqui, es con maestros y clases presenciales. Pero sin vías de comunicación y sin electricidad, parece algo imposible.
La carretera para llegar a estas tres comunidades desde Santiago Juxtlahuaca, la cabecera municipal, está construida a medias; el resto del camino hay que hacerlo a pie.
Al final está la escuela comunitaria indígena José María Pino Suárez, en la comunidad de Unión de los Ángeles.
A esta escuela acuden cerca de 100 estudiantes; al menos 20 de ellos vienen de otras dos comunidades, que se encuentran aún más retiradas.
Debido a estas condiciones es imposible que las clases puedan llevarse a cabo de manera virtual, explican los profesores y las autoridades de Unión de los Ángeles.
Una situación al límite
En tanto, el director y profesor bilingüe de la primaria, José Francisco Hernández Gutiérrez, dice que “se trabaja con lo que se tiene, las carencias nos rebasan, pero los niños nos necesitan y nuestra responsabilidad es con ellos y con las comunidades”.
Poco personal, muchos alumnos
Entre tanto, la escuela Telesecundaria Comunitaria Benito Juárez, en Yutusaní, se encuentra en las mismas condiciones.
Inició clases presenciales en el nuevo ciclo escolar 2021-2022 aún con la falta de vías de comunicación, lo que ha impedido que los estudiantes reciban educación constante en lo que va de la pandemia de covid-19. Igual que en Unión de los Ángeles, los docentes atienden a varios grupos a la vez.
Por ejemplo, la escuela Telesecundaria Comunitaria Benito Juárez sólo tiene un profesor, y la primaria dos, ambos bajo el sistema del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe); en la Telesecundaria de Yutusaní acuden estudiantes de Unión de los Ángeles y Llano de Pasto; en Unión de los Ángeles, sólo hay primaria y preescolar.
Brecha digital excluye y discrimina, dice el INAI
Durante la Semana Nacional de Transparencia 2021, en el panel Brecha Digital, Adrián Alcalá Méndez, comisionado del INAI, señaló que la brecha digital ha expuesto la exclusión y discriminación hacia las comunidades indígenas.
Especificó que la brecha digital en las poblaciones rurales e indígenas está determinada en mayor medida a una infraestructura tecnológicamente muy deficiente, ya que las empresas de tecnología no invierten en zonas de baja rentabilidad, por la lejanía de estas, y prefieren los centros urbanos donde hay mayor densidad poblacional.












