"Julio César Rincón * CP. Los conflictos religiosos en Chiapas aún no se han terminado, al grado que actualmente se observa la persecución a evangélicos sobre todo en comunidades indígenas donde ""hay gente a la que no se le permite a sus hijos que vayan a la escuela o si van a vivir al lugar tienen que pagar una cuota, lo que refleja que son comunidades no apegadas a la Constitución"", senaló el presbítero Juan Sánchez Marcos.
""Me atrevo a decir que el asunto de Acteal tiene una vertiente religiosa, porque supuestamente fueron católicos los que murieron y son evangélicos los que están en prisión, esa es una teoría muy clara"".
Sánchez Marcos subrayó que el problema religioso es competencia del gobierno, ya que es él quien debe establecer los marcos correspondientes para que nadie se salga de los lineamientos, sin embargo, dijo, ""vemos que esto no es así, falta pluralidad política por parte de quien nos gobierna"".
""Yo no sé en qué momento se dice que no se puede aplicar la ley, cuando se habla de comunidades autónomas, si son chiapanecos se debe respetar la ley, ahí ha faltado la intervención del gobierno"".
En medio de estas declaraciones, la tarde del lunes, en la comunidad 20 de Noviembre del municipio de Las Margaritas, católicos tradicionalistas agredían a tiros a una indígena mientras secuestraban a cuatro más, hiriendo de gravedad a un joven, los cuales forman parte de la secta ""Renovación en Cristo"" en dicha comuna.
En respuesta, la tarde de ayer la Secretaría de Gobierno trataba de desmentir a través de un boletín impulsado en el Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión que el citado conflicto era un hecho aislado, pero en su declaración oficial reconocía que Natalia Jiménez fue trasladada al Hospital Regional del municipio de Comitán luego de ser herida con un arma calibre 22, lo que atestigua que sí hubo agresión en el lugar.
En la nota se da fe que esta situación se debe al recrudecimiento de la intolerancia religiosa que se vive en la zona, donde los índices de agresiones por grupos católicos y evangélicos son constantes.
Chiapas cuenta en la actualidad con al menos 10 mil indígenas desplazados por la crispación latente en la entidad, un problema originado antes del levantamiento armado de 1994, que provocó el deslizamiento de al menos 35 mil personas a diferentes rincones del estado.
Se estima que en el ano 2005 aún existen entre 10 mil y 12 mil personas desplazadas.
Así mismo, al parecer tiempo después de los desplazamientos, la actividad paramilitar y las amenazas contra comunidades indígenas, no han cesado, por lo que esto no ha ayudado a contrarrestar el problema.
A este fenómeno religioso se anaden algunas aristas como la división en las comunidades, principalmente entre grupos políticos, por un lado y zapatistas por el otro quienes ofrecen un trato preferencial a los primeros, lo que conlleva al aumento de disputas políticas, preferentemente por la tierra.
En consecuencia, Arturo Farela Gutiérrez, presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), en una de sus recientes visitas al estado, ubicó a Chiapas como uno de los estados más conflictivos por la intolerancia religiosa.
Paralelo a esto, de acuerdo con un diagnóstico de la situación de las mujeres indígenas desplazadas en Chiapas presentado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), reflejó que los problemas más urgentes en la entidad son la pobreza extrema en que se vive, la inseguridad y la ""guerra"".
En este mismo sentido, Bayardo Robles Riqué, legislador del PRI en la LXII Legislatura, destacó que el problema tiene que atacarse de frente y ""se tiene que legislar para que exista un marco jurídico de leyes entre la sociedad ""
Del mismo modo hizo un llamado ""para tratar de hacer conciencia entre los que se suben a una tribuna a dar un sermón, donde primero se privilegie el interés del ciudadano en nombre de sus intereses"".
Por lo tanto y contrario a lo que la sociedad tiene contemplado, los problemas religiosos también se generan en el centro del estado específicamente en la capital chiapaneca, por lo que Raúl Bonifaz Mohedano, regidor priísta del Ayuntamiento tuxtleco, apuntó que debido a la trascendencia del problema, en la capital ellos han creado un departamento para la atención a estos grupos.
""Aquí hubo una decisión importante por parte del alcalde, el crear dentro de la estructura municipal un área responsable de asuntos religiosos y el Cabildo lo aprobó. La intención es que tengan una instancia directa de atención "".
Para la regidora de Acción Nacional, Gloria Luna Ruiz, ""es un tema muy interesante, no es de hoy, siempre han existido problemas o rencillas, dado a las diferencias en las religiones. Creo que esto es un error, sin embargo en las zonas indígenas ha habido una cerrazón"".
Al ser cuestionada de que en el Congreso local no existe una comisión para dichos asuntos, la regidora blanquiazul respondió que ""si en el Congreso es necesario esa instancia y en los municipios también, entonces creo que se debe hacer la propuesta para su creación"".
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