Enorme controversia hay en todos los medios de comunicación por la destrucción de 57 hectáreas de un manglar en la Península de Yucatán para crear un complejo turístico. El sitio, se informa, era hogar de reptiles mayores como lagartos, y menores como iguanas, aves y serpientes. Sus beneficios ambientales, sociales y económicos son de mucho valor.
Sin embargo la construcción fue suspendida temporalmente por orden de un juez, y se asegura que si la obra se clausura definitivamente, se puede todavía rescatar ese ecosistema.
En el otro extremo de una misma visión se halla el caso de Laguna Pozuelos, un sitio ubicado en la Costa chiapaneca. Posee una extension de manglares. Es posible recorrerla en lancha por 250 ó 300 pesos. En la entrada hay un restaurante que ofrece alimentos, servicio de transporte, entre otros. El lugar poco a poco impulsa la economía regional al ser cada vez más conocido y visitado.
En Chiapas existe la mayor cantidad de humedales del país, costeros, de agua dulce, de presas, pero los que tienen mayor riqueza son los de manglar, indica la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El país llegará en breve a una extensión de 764 mil hectáreas de manglares, lo que lo sitúa en el cuarto lugar mundial en la materia, sólo después de Indonesia, Brasil y Australia.
Por su parte, la impresionante Reserva de la Biosfera La Encrucijada es el primer sitio en América en cuanto a altura de sus manglares. En general representan para la humanidad una relevancia por la captura de carbono, por diversos servicios ambientales. Chiapas tiene mayor disponibilidad de manglares con 46 mil hectáreas, perturbadas solamente 341, pero la mayoría está en buenas condiciones.Estos sitios son un ecosistema que aporta grandes cantidades de oxígeno, capaz de limpiar el agua de contaminantes tan fuertes como el petróleo. Ahí comienza la vida de una fuente de alimento importante, como es la pesca, además, protege de los tsunamis, inundaciones o ciclones, mitiga el cambio climático y es sitio de descanso de un sinnúmero de aves migratorias y mamíferos. En el país hay 81 sitios que se encuentran a lo largo de las costas de ambos litorales: 29 en el Pacífico, 27 en el Golfo de México y 25 en la Península de Yucatán. Los cuales suman en total 655 mil 667 hectáreas. Este bosque que crece entre el agua y la tierra posee cuatro diferentes especies: mangle rojo, mangle blanco, mangle negro y mangle botoncillo. El rojo es la especie que generalmente se encuentra en la parte exterior de las lagunas y en los bordes de los canales. Llega a medir 25 metros y en algunos casos hasta 35. Sus raíces como zancos. El negro tiene raíces que sobresalen del suelo. Estos árboles llegan a medir hasta 20 metros de altura y su corteza es oscura. El blanco llega a medir hasta 20 metros de altura, de corteza fisurada, con tallos rojizos, su raíz es corta. El botoncillo es de entre 4 y 7 metros, su corteza es fisurada. Tienen gran cantidad de semillas, las cuales son redondas y grandes. Sin embargo este ecosistema también ha sufrido de alteraciones por el ser humano, como el cambio de uso de suelo, el cambio del curso del agua por la construcción de caminos, carreteras y granjas camaronícolas, construcción para habitar las zonas, así como la extracción de recursos maderables, los incendios forestales y contaminación. Por ello, ante la destrucción en las últimas décadas de miles de hectáreas en el mundo, en el año 2000 se estableció el día 26 de julio como el Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, que es fuente de alimentación y sustento económico de muchos pueblos.












