México debe recalibrar su postura

México debe recalibrar su postura

La crisis política, social y económica que vive Nicaragua demuestra que “México debe recalibrar su postura” sobre la situación.

Incluso la comunidad internacional debe de leer el problema con otros ojos, “no entre izquierdas ni derechas”, fueron las posturas en el foro “Los ataques a la democracia en América Latina: el caso más reciente Nicaragua”.

El panel se realizó con los moderadores Rafael Fernández de Castro, director de USMX; el director Sergio Alcocer, presidente del Comexi.

Además participaron Gema Santamaría, de Loyola University; Guadalupe González, de El Colegio de México; y Jorge Álvarez, exembajador del Comexi; además del periodista Carlos Chamorro, quien fue perseguido en su país por el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

Sobre el conflicto en Nicaragua y en América Latina, Santamaría afirmó que la región ya no se entiende entre izquierda o derecha, puesto que hay acciones que realizan unos u otros gobiernos que se caracterizan así, que no corresponden a esas ideologías.

En Nicaragua, aseguró, “no hay una izquierda gobernante”, por lo que se necesitan “otros lentes” para analizar la situación.

“Ya no es el sandinismo” el que gobierna Nicaragua, señaló, sino que hay un “régimen que busca acallar a la oposición, coartar la libertad de expresión”.

El exembajador Álvarez también coincidió que la “crisis” se debe de ver “con otros ojos en el ámbito internacional, no entre izquierda ni derecha”. Además indicó que “se carece de un análisis profundo en México”.

El periodista Carlos Chamorro hizo un recuento de las últimas acciones de Ortega en su país. “Está decidiendo eliminar a la competencia política. El régimen está decidiendo que no habrá competencia”.

Además, afirmó, que en la nación hay “un estado policial de facto” y una “recesión económica”.

González, de El Colegio de México, recordó que la República Mexicana fue un referente en “1979 hasta principios de los 90s”.

Sin embargo, “en la actualidad México asume un papel ambiguo”, y es que la nación “aún no acaba de cuadrar el círculo de su papel en la región”.

Los panelistas recordaron que en una última votación sobre la crisis en Nicaragua en la OEA, México se abstuvo y si bien llamó a consultas a su embajador, eso no es solución.

La situación, en palabras de Fernández de Castro, es que hay una “América Latina sin voz ni liderazgo”. Incluso la situación en Nicaragua “no pasa por la opinión pública de México”.

Alcocer concluyó que estos problemas en América Latina deben abordarse de forma permanente, “no por picos”.