Expertos en materia electoral y del Derecho calificaron como un paso positivo que se impulsen ajustes en la fecha y en el proceso de la elección judicial, pero advirtieron que persistirá el problema principal, que es el hecho de que Morena intervenga de una u otra forma en la definición de las candidaturas.
El expresidente del Consejo General del antiguo Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, afirmó que por supuesto la iniciativa de reforma anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum es un reconocimiento a los errores cometidos en la reforma judicial.
Cambios son positivos
Dijo que los cambios que plantea la presidenta de la República, comenzando por el aplazamiento de la elección judicial, son positivos.
“Están corrigiendo elementos del método de elección que se señalaron desde un inicio eran erráticos, y están corrigiendo lo que se puede corregir. Hay muchas cosas que no se pueden corregir, pero al menos esto, que sí se puede, se está haciendo, por supuesto, porque el diseño original es un diseño malo, errático, excesivo, que lleva muchos problemas operativos”, puntualizó.
Luis Carlos Ugalde señaló que con estos ajustes se puede reducir el problema de los “acordeones”, porque habrá menos candidaturas, pero no desaparecerlo.
Por su parte, el académico Fernando Dworak señaló que la iniciativa que anunció Claudia Sheinbaum es una decisión que, “como pasó con toda la reforma electoral, va en contra de los deseos de la presidenta” y es una cuestión en donde la realidad, “como pasa en varios temas últimamente, comienza a rebasar los designios de la presidenta, incluso del propio partido”.
Oportunidad
Afirmó que esta es una oportunidad para mejorar el proceso de elección de personas juzgadoras que, pese al reclamo de la oposición, no tiene marcha atrás.
Indicó que uno de los aspectos que debe subsanarse es que el proceso de elección judicial sea neutro y no intervenga el partido político en el poder.
“Morena es muy probable que se haya dado cuenta de que esta reforma pudo haberle favorecido, porque tenía el control absoluto en ese momento, pero una reforma diseñada como la hicieron originalmente puede perjudicarla en otro conjunto de circunstancias. Y un elemento indispensable de cualquier diseño institucional que pretenda ser estable, es que no debe favorecer a un grupo político en determinadas circunstancias, debe ser neutral”, enfatizó.
Dworak recordó que en la elección judicial pasada en cada uno de los comités “pasaron personas acreditadas por personas integrantes del partido oficial o simpatizantes, y obviamente, al momento en que se circularon las personas, se vio un enorme control sobre quienes ya se creía que iban a ser las candidaturas. Y, aun así, también dentro de la competencia de campo hubo un conjunto de candidatos que, todo indica, fueron aprobados gracias a maquinarias políticas, no al voto libre de la ciudadanía”, recalcó.












