El peso finalizó la jornada semanal con una depreciación, debido a un fortalecimiento generalizado del dólar estadounidense frente a todas las divisas, luego de que el mercado anticipó que la Reserva Federal continuará con la normalización de tasas de interés.
Durante la semana que recién concluyó, la decisión de la Fed presionó al alza las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años, que alcanzó un máximo de 3.03 por ciento, nivel no visto desde enero de 2014, destacó Banco Base.
La entidad financiera expuso que la moneda nacional concluyó con una depreciación semanal de 0.46 por ciento u 8.6 centavos, y cotizar alrededor de 18.61 pesos por dólar, y tocó un máximo de 19.1443 pesos por unidad, lo que no se había registrado desde enero pasado.
El principal determinante detrás de la depreciación más reciente, fue una caída de las apuestas que se habían acumulado a favor de la moneda.











