Tras la investigación internacional Paradise Papers que reveló vínculos de mexicanos con paraísos fiscales, académicos de la UNAM consideraron que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe realizar investigaciones “reales” sobre los grandes contribuyentes que abren esa puerta para evadir impuestos.
Se pronunciaron a favor de imponer sanciones ejemplares “a los peces gordos”, pues son ellos los que tienen el poder económico para contratar grandes despachos, ampararse y decir “yo quiero entrar en los grandes privilegios fiscales” y cuando se les descubre, sólo aparece su nombre en los medios de información y es todo.
El doctor Mario Humberto Hernández López, de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA), señaló que “uno siempre está esperando la caída de los peces gordos, peces gordos que nunca caen”.
En el edificio Mario Molina, en Ciudad Universitaria, expuso que en México primero tendría que haber un registro exhaustivo sobre ese grupo de personas que detentan el poder económico.
Lamentablemente, planteó, “estamos en un país cuya debilidad institucional hace que siempre las auditorías se le carguen al contribuyente más pobre, a los más indefensos, a los que no tiene los grandes despachos para meter amparos”.
Destacó que por desgracia, los paraísos fiscales es un tema que escapa a los dientes institucionales, a las reglas que pueda implementar un solo país, “me parece que tiene que ser una acción coordinada a nivel global”.
La doctora Violeta Rodríguez del Villar, de Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), señaló que muchas veces “la corrupción que existe en nuestras instituciones es tan fuerte que genera esa permisibilidad”.
Destacó que a pesar de los avances que ha tenido México en transparencia, todavía “estamos en pañales”.
El doctor Jorge Márquez Muñoz, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, comentó que los políticos tienen una “camisa de fuerza” que son los enormes gastos que implica llegar a cada cargo en el poder, “sabemos que compran su candidatura”.
Esa es la manera de hacer política y es un sistema del cual los políticos salen beneficiados, por tanto, no tienen mucha “voluntad de modificarlo”.











