Los mexicanos en Estados Unidos están pagando actualmente cerca de un millón 400 mil hipotecas de otras tantas casas, que podrían perderse en caso de deportación, advirtió Mario Di Constanzo, titular de la Comisión de Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
El titular de Condusef aseguró también que alrededor de 5 millones de mexicanos tienen cuentas bancarias allá.
Su principal preocupación consiste en qué pasará con sus propiedades y sus cuentas bancarias si son deportados y en cómo se les puede apoyar para que, desde Estados Unidos, puedan abrir cuentas bancarias en México.
En ese sentido, Mario Di Constanzo propuso crear una suerte de Banca Social, es decir, instituciones que apoyen a los connacionales, porque “ahorita son gente que requiere nuestra solidaridad, porque son mexicanos y como gobierno estamos en la obligación de defenderlos”.
Explicó que los mexicanos representan una enorme fuerza económica en Estados Unidos, constituida por 11 millones de mexicanos de primera generación y 24 millones de segunda generación, que generan un gran flujo económico.
A manera de ejemplo, citó el caso de Chicago, donde existe la llamada Milla Magnífica, una calle larga donde se encuentran los mejores comercios del mundo, que compite con la 5ª Avenida de Nueva York.
Por otro lado, el barrio de los mexicanos, conocido como La Villita, que se extiende en un cuadrángulo de aproximadamente 10 cuadras por lado, es considerado por el alcalde de la ciudad como económicamente más relevante que La Milla Magnífica.
Aseguró que a falta de acceso a la banca comercial (mucha de la cual no tiene presencia en los lugares de origen de los migrantes), el esquema de las cajas de ahorro puede ser una magnífica solución, incluyendo la posibilidad de que a través de ellas se manden las remesas.











