Hace unos días se informó que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas instaló 13 centros regionales para combatir incendios forestales en Chiapas, los que se sumarán a similares en los municipios que han detectado riesgo e incidencia.
Estos centros regionales tienen el objetivo de coordinar y concentrar a los combatientes del fuego para la atención oportuna de las situaciones que pudieran presentarse, además de ofrecer capacitación al personal responsable de los incendios forestales.
Son alrededor de 116 eventos los que han ocurrido en Chiapas, del pasado 1 de enero a la fecha, que han afectado mil 430 hectáreas, por lo que el estado ocupa el octavo lugar entre las entidades del país con mayor número de siniestros, de acuerdo con informes proporcionados por la Comisión Nacional Forestal.
Esta Comisión ha reiterado su llamado a evitar situaciones de riesgo, a cuidar los ecosistemas y contribuir en las medidas de mitigación del cambio climático. Se ha insistido en que las organizaciones campesinas deben estar pendientes y evitar situaciones de peligro.
También ha solicitado a la Delegación en Chiapas de la Procuraduría General de la República, brindar atención inmediata a las denuncias de ilícitos forestales por incendios, a través del Ministerio Público Federal.
Existe preocupación por la sequía severa que se ha anunciado y que ya causa estragos, pero además, ante la persistencia en diversas regiones, por lo que se ha reiterado el llamado a la ciudadanía para extremar medidas de prevención que eviten estos percances.
Los puntos críticos son las áreas boscosas en los meses de febrero, marzo, abril y mayo, principalmente por actividad humana como quemas agropecuarias, fogatas de paseantes y también causados por fumadores, entre otros.
El llamado a la sociedad, medios de comunicación y a los diversos órdenes de gobierno, es para sumar esfuerzos y prevenir daños al patrimonio natural del país. Aquellas comunidades rurales que requieran capacitación y entrenamiento pueden tener asesoría en las oficinas locales de la Comisión.
Como se sabe, la temporada de incendios forestales inició el pasado enero y podría prolongarse al 30 de junio. Sin embargo, antes de esa fecha ya se han registrado siniestros.
En algunas regiones con alta incidencia se ha hecho énfasis en la advertencia a los propietarios rurales que podrían incluso enfrentar sanción privativa de la libertad en caso de no cumplir con el cuidado del medio ambiente.
No se impone que el productor agropecuario deje de quemar parcelas o potreros, sino que si lo hace, lo haga de manera apropiada para evitar que el fuego salga de control.
La advertencia que han hecho las entidades responsables y las de procuración de justicia va dirigida especialmente a los sitios que se ha distinguido por las afectaciones. Todos los días se han registrado diversos siniestros de diversa magnitud. Incluso, hace unos días, en la Región Central, un evento de esta naturaleza alcanzó las instalaciones de un restaurante, que ardió en su totalidad, con el consecuente saldo de pérdidas que podían evitarse. Lo mismo ha sucedido recientemente en una parcela rural, en la que incluso murió ganado por efecto del fuego que salió de control. El agente del Ministario Público ha sido requerido para el deslinde de responsabilidades. Sin embargo, esto se puede evitar.












