Cuba organizó un desfile masivo del 1 de mayo frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana para “defender la patria” y denunciar las amenazas de agresión militar de su vecino, en un clima de fuerte tensión con Washington.
En primera fila se encontraba el dirigente revolucionario Raúl Castro, de 94 años de edad, junto al presidente Miguel Díaz-Canel, quien había llamado en X a los cubanos a movilizarse “contra el bloqueo genocida y las groseras amenazas” de Estados Unidos contra la isla comunista.
Bajo la consigna “la patria se defiende”, el gobierno convocó a trabajadores de empresas estatales, funcionarios y miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC, único) a concentrarse desde el amanecer en una explanada denominada “tribuna antiimperialista”, situada en el malecón, frente a la embajada estadounidense.
El gobierno aseguró que participaron varios cientos de miles de personas.
Debilidades
Ya sacudida por una profunda crisis económica debido a la combinación del endurecimiento de las sanciones estadounidenses durante el primer mandato de Donald Trump (2017-2021), las debilidades estructurales de su economía centralizada y una fallida reforma monetaria, la isla de 9.6 millones de habitantes ha visto su actividad prácticamente paralizada desde finales de enero.
Durante la concentración, el gobierno afirmó haber recolectado en las últimas semanas más de seis millones de firmas de cubanos “por la patria y por la paz”, cuya compilación simbólica fue entregada a Raúl Castro y al presidente Díaz-Canel.












