Ante el planteamiento que hizo Estados Unidos a México de que no permitirá la entrada de productos agrícolas en ciertas temporadas, 24 organismos, empresas, exportadoras, restaurantes y minoristas estadounidenses se inconformaron por dicha propuesta.
En una carta que enviaron, el jueves, a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés), dichos organismos aseguraron que habrá un impacto en los precios que afectará al consumidor.
Expusieron que “las importaciones no sustituyen a la producción nacional: son un complemento necesario”, por lo que suspenderlas afectará al mercado estadounidense.
Consecuencias
Entre las consecuencias que encuentran por restricciones estacionales, la llamada estacionalidad, afirmaron que se “limitaría la oferta en periodos clave, aumentaría la volatilidad de los precios y generaría ineficiencias en toda la cadena de suministro, desde el abastecimiento y la logística hasta la comercialización minorista”.
Para los firmantes de la carta “cualquier alteración de los flujos comerciales en Norteamérica introduce un riesgo significativo de represalias contra las exportaciones de Estados Unidos y contra el motor económico más amplio que estas impulsan”.
Limitar importaciones pondría en riesgo al T-MEC
Al respecto, el director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), Juan Carlos Anaya, dijo que “el pronunciamiento confirma que la estacionalidad no cuenta con consenso dentro del propio sector estadounidense, ya que imponer aranceles o cuotas afectaría las cadenas integradas de América del Norte, elevaría precios al consumidor y podría provocar represalias comerciales”.












