México, DF. * EFE. El 72 por ciento de los mexicanos rechazan la ocupación por la fuerza del Parlamento y el Senado por la oposición de izquierda para exigir un debate nacional sobre la reforma energética, según la encuesta publicada por el diario Excélsior.
Diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (FAP), integrado por el PRD, PT y Convergencia pernoctan en las dos Cámaras para impedir su actividad.
El FAP pide que el acuerdo sobre la reforma no se alcance en sesión legislativa, ya que barajan que un pacto entre el gobernante Partido de Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) pueda sacarla adelante.
Los datos de la encuesta muestran que un tercio de los que rechazan la actitud de la izquierda son simpatizantes del PRD, mayoritario en la oposición.
El porcentaje de apoyos a la paralización de las Cámaras, situación que se prevé se mantenga al menos este fin de semana, es del 24 por ciento entre los encuestados.
Esta es la segunda ocasión en que la izquierda toma la tribuna del Congreso, ya que también lo hizo en el 2006 a pocos días de la investidura del presidente Felipe Calderón para demandar que se volvieran a contar los votos de la elección.
Según el sondeo, el 74 por ciento de los mexicanos está de acuerdo con la reforma presentada esta semana por el Ejecutivo, que pretende dar más autonomía de gestión y libertad de contratación a la paraestatal Pemex.
Seis de cada diez encuestados creen que la iniciativa no busca privatizar la companía, mientras que el veinte por ciento opina que se trata de una privatización encubierta.











