México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que ha costado mucho trabajo romper la inercia creciente del país para reducir los homicidios, además de argumentar que le dejaron un país en “decadencia, ni siquiera era una crisis”.
En este sentido, López Obrador argumentó lo siguiente: “(…) si sumamos los homicidios de los sexenios de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, si es más, pero fue justo en esos sexenios cuando se conformaron y crecieron las bandas del crimen organizado”.












