Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, celebró la sentencia en ese país de 10 años de prisión, por tráfico de drogas y lavado de dinero en la comunidad de Saint George, Utah, contra Ángel Rubio-Quintana, de 42 años, un líder relacionado con un cártel mexicano que transportaba las sustancias en botes de crema agria.
A través de un comunicado, Salazar resaltó que gracias a las investigaciones de agencias estadounidenses, a través de la Operación Sour Cream (crema agria), fue posible desarmar “sus sofisticadas y redituables operaciones”, en las que involucró a miembros jóvenes de la comunidad, incluido su propio hijo adolescente.
“Con esta acción, el Departamento de Justicia nuevamente mandó un mensaje del compromiso del Gobierno de los Estados Unidos para desarticular a las organizaciones criminales trasnacionales, dejando en claro que quienes buscan envenenar a nuestras comunidades con el flagelo de las drogas enfrentarán el peso de la ley”, indicó.
Entre otros delitos, esta persona estuvo involucrada en el tráfico de metanfetamina.











