El pleno del Senado de la República aprobó y turnó a los Congresos estatales la reforma constitucional en materia política del Distrito Federal.
En la sesión de este martes, la última del periodo ordinario, se aprobaron con 74 votos a favor, 20 en contra y una abstención, los cambios legales que transformarán las estructuras políticas y de administración de la capital del país.
El dictamen especifica que la colegisladora hizo tres modificaciones al proyecto enviado por los senadores: la primera para sustituir la referencia al “salario mínimo diario vigente en la Ciudad de México” por el concepto de “valor diario de la Unidad de Medida y Actualización”, acorde a la reforma sobre desindexación del salario.
Otra para precisar que la fecha para que el Instituto Nacional Electoral (INE) expida la convocatoria para la elección de los integrantes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, sea “a más tardar dentro de los siguientes 15 días a partir de la publicación” de este decreto.
Asimismo se respaldó la decisión de establecer que sea al término del mes de marzo de 2016 la fecha para que los ciudadanos que deseen ser candidatos independientes a integrar la Asamblea Constituyente, no figuren en los registros de los partidos políticos.
Al presentar ese dictamen el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Enrique Burgos García, explicó que se trata de adecuaciones que obedecen a una estricta armonización con otro decreto de modificaciones constitucionales que está en proceso.
Reforma política, contenido
Establece a la Ciudad de México como un estado más de la República Mexicana con autonomía en su régimen interior y en su organización político-administrativa.
La Ciudad de México contará con su propia Constitución política, que la Asamblea Constituyente deberá aprobar a más tardar el 31 de enero del 2017.
La Asamblea Constituyente se integrará por 100 diputados; 60 se elegirán según el principio de representación proporcional y 40 serán legisladores federales.
Se elimina la figura jurídica de las jefaturas delegacionales y crean demarcaciones territoriales, que serán encabezadas por un alcalde.
La ALDF se convertirá en Congreso local.
Se elimina la facultad del Senado para remover de su cargo al jefe de Gobierno o designarlo.
La Ciudad de México será un estado más de la Federación, pero continuará como sede de los Poderes de la Unión y capital de la República Mexicana.











