Con la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo como la primera mujer presidenta de México, la agenda de igualdad y derechos de las mujeres adquirió un lugar central en la política pública nacional.
Entre sus primeras acciones, impulsó reformas orientadas a garantizar la igualdad sustantiva y el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias; iniciativas que han acompañado y respaldado activamente desde el Poder Legislativo.
Dos han sido las reformas fundamentales aprobadas por el Legislativo a la Constitución: la primera publicada el 15 de noviembre de 2024, en materia de igualdad sustantiva, perspectiva de género, derecho de las mujeres a una vida libre de violencias y erradicación de la brecha salarial por razones de género. Entre otros artículos se reformó el 4.° constitucional para determinar que toda persona tiene derecho a vivir una vida libre de violencias; y la segunda publicada en mayo que faculta al Congreso para expedir una Ley General en materia de feminicidio.
Asimismo, se aprobó la actualización del nombre de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, en plural, con el propósito de reconocer la diversidad de agresiones que enfrentan las mujeres. Cabe destacar que la ley identifica y regula tanto los tipos de violencias como sus modalidades.
Por otra parte, se aprobó la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para contar, por primera vez, con una Secretaría de las Mujeres, que se encarga de coordinar las acciones y políticas públicas a nivel nacional para promover las condiciones para avanzar hacia una vida libre de violencias para niñas, adolescentes y mujeres en México.
Claro está que queda mucho camino por andar. Las violencias contra las mujeres persisten y siguen manifestándose en la vida cotidiana; no es algo lejano ni ajeno, está más cerca de lo que se piensa.
Por eso es condenable toda violencia contra la mujer, sin importar el estatus y debe haber el compromiso de defenderlas, sobre todo cuando estas llevan a cabo una denuncia, además de trabajar incansablemente para erradicar cualquier forma de violencia contra las mujeres.












