El 27 de agosto, Julia Carabias Lillo, una de las más destacadas biólogas del país, ofrecerá su lección inaugural de ingreso a El Colegio Nacional.
El tema será “Sustentabilidad ambiental y calidad de vida”. Carabias es la quinta mujer en pertenecer a la institución en sus 75 años de historia.
En entrevista en El Colegio Nacional, Carabias se refiere a varios proyectos que ha anunciado el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. La científica asegura que el proyecto del Tren Maya y el programa agroforestal en la Selva Lacandona “generan muchas dudas e interpretaciones, hasta que no se conozca a detalle cómo se van a realizar”.
El presidente electo anunció que el proyecto del ferrocarril, también conocido como el Tren Turístico Transpeninsular, cubrirá más territorio del que inicialmente estaba previsto, para llegar a mil 500 kilómetros de vía. La ruta abarcará paradas en los estados de Campeche y Yucatán, adicionales a las de Quintana Roo, Chiapas y Tabasco, que estaban planteadas.
Debe haber un balance, explica la académica, entre los intereses económicos, sociales y ambientales: “Es evidente que el crecimiento económico debe de existir, se tiene que fortalecer, pero no puede ser a costa de un crecimiento extractivo de los recursos naturales para sólo generar más empleos e ingresos, pues sólo deteriora el medio ambiente”.
También se refirió a la propuesta de López Obrador de sembrar un millón de árboles maderables y frutales en la región de la Selva Lacandona. “Hay que tener mucha mesura en cómo se interviene esta zona que es una de las regiones más frágiles e importantes en la biodiversidad mexicana”.
“Los proyectos agroforestales deben ser compatibles con la vocación que tiene la región en la que se plantean hacer. Las comunidades locales desean saber dónde se va realizar, sí es en los terrenos adecuados, porque esto no se puede hacer a costa de las tierras que hoy son ecosistemas naturales, como son las selvas”.
De acuerdo con la bióloga, si el programa agroforestal se realiza junto con las comunidades, con la tecnología adecuada, en los sitios correctos y sin cambio de usos de suelo, sería un enorme beneficio, mientras se cumplan todas estas condiciones.
“Tenemos que garantizar que ni por la prisa de un anuncio, ni por la necesidad de arrancarlo se vayan a cometer atropellos entre los intereses de las comunidades y de los procesos productivos que ya tienen ciertas regiones que son sustentables. Es importante identificar si serán compatibles con el ecoturismo que se está desarrollando en regiones de la Selva Lacandona porque hay comunidades enteras que dependen de ello”.
“Yo me hago preguntas, más que críticas porque veo riesgos y de no contemplarse esa parte técnica ambiental con enorme cuidado pondremos en riesgo la región mexicana más importante en su biodiversidad y en su agua”, concluyó.












