El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que ha dado instrucciones al Pentágono para bombardear Irán a “niveles nunca antes vistos” en caso de que sea asesinado como resultado de un complot de la República Islámica.
“Llevo mucho tiempo en su lista. Es a lo que nos enfrentamos”, declaró Trump en una entrevista con The New York Post. “He dejado instrucciones: si pasa algo, que los bombardeen literalmente a niveles que nunca antes hayan visto”, añadió.
El mandatario republicano respondió así a informaciones de prensa según las cuales Israel habría advertido a Estados Unidos de que Irán estaría desarrollando un nuevo plan para asesinarlo.
La advertencia se produce en medio de una nueva escalada de tensiones entre Washington y Teherán, marcada por recientes enfrentamientos militares y amenazas cruzadas que han puesto fin al alto el fuego alcanzado el mes pasado.
Por separado, el mandatario estadounidense anunció en su red Truth Social que su país mantendrá negociaciones con Irán para poner fin al conflicto, aunque insistió en que el alto el fuego acordado el mes pasado ya terminó.
“La República Islámica de Irán nos ha pedido que continuemos las conversaciones. Hemos accedido a hacerlo, pero Estados Unidos les ha dejado claro, sin lugar a dudas, que el alto el fuego ha terminado”, dijo el mandatario.
El presidente estadounidense sostiene que la República Islámica lo considera un objetivo desde hace años
El representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, exigió este viernes a la organización que detenga los ataques de Estados Unidos y amenazó con no cumplir con el acuerdo firmado en junio si Washington no lo hace.
Iravani aseguró que los recientes ataques estadounidenses van en contra de la Carta de Naciones Unidas, por lo que, a su juicio, la ONU debe responder.
“Deben adoptar medidas eficaces y decisivas para detener el acto ilegal de agresión de Estados Unidos. Deben impedir cualquier nueva escalada”, aseguró a las puertas del Consejo de Seguridad.
Además, el embajador iraní subrayó que la ONU debe garantizar que Washington “cumpla plenamente sus obligaciones y rinda cuentas por su agresión”.











