El silencio invade prácticamente toda el área céntrica de esta ciudad zapoteca del Istmo de Tehuantepec. Los comerciantes del mercado 5 de Septiembre y los de las casetas ubicadas dentro y fuera del parque Benito Juárez suspendieron sus actividades para frenar la movilidad de las personas en un nuevo esfuerzo de contención de contagios de covid-19.
La algarabía cotidiana está ausente. No se oyen los gritos de cargadores de carretillas de mano anunciando “golpe” para abrirse paso entre la multitud, tampoco suenan los cláxones de los taxis, las voces de las flores que disputan a sus clientes se apagaron. Nadie ofrece tamales de mole negro o de iguana. Todo está en silencio.
Desde el pasado lunes, Juchitán se pintó de color rojo en el semáforo epidemiológico, según las disposiciones de la Jurisdicción Sanitaria número dos, de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) y por esa razón, los comerciantes, en coordinación con las autoridades municipales, acordaron cerrar el mercado cada fin de semana hasta que se reduzcan los contagios.












