Aferrado a su modus vivendi, un hombre permaneció en un rincón de su casa mientras ésta ardía en llamas, la noche del domingo en la colonia Albania Alta en Tuxtla Gutiérrez; ahí fue rescatado por bomberos, entre las vigas y en medio de cacharros.
Repudió la actitud de sus vecinos que generaron la fuerte movilización de bomberos y policías afuera de su propiedad.
Se asustó al ver a decenas de rescatistas y policías que resguardaban el lugar. Incluso se negó a ser atendido sus quemaduras.
Lo anterior ocurrió a eso de las 22:30 horas del domingo sobre la calle Río Santo Domingo, entre las avenidas 20 de Noviembre y Río Lagartero de la colonia Albania Alta.
Fue mediante una llamada a Emergencias 066 que se pidió el apoyo a las autoridades porque ardía en llamas la casa de Marco Escalona, originario del estado de Veracruz y con más de 30 años de habitar en ese lugar. Es uno de los primeros pobladores de la colonia.
El hombre, de aproximadamente 65 años de edad, se dedica a la recolección de objetos de plástico, botellas, ventiladores, refrigeradores, entre otros objetos, pero no los comercializa, únicamente los almacena en su patio.
Los vecinos ya habían denunciado esa propiedad por brote de zancudo y roedores; sin embargo, las autoridades hicieron caso omiso.
Al parecer, Marco desde hace unas semanas comenzó a quemar poco a poco los montículos de plástico, una vez que ya tenía almacenada unas 20 toneladas en su propiedad, a tal grado que también parte de la calle la había utilizado para el almacenamiento de sus cachivaches.
Sin embargo, la noche del domingo el fuego se salió de control y las llamaradas alcanzaron más de ocho metros de altura, afectando a los domicilios de ambos costados marcados con los números 324 y 344.
Las llamaradas dañaron dos viviendas. Los colonos intentaron apagar el incendio a cubetazos, con cierto temor, ya que el hombre es muy agresivo.
Las cosas se salieron de control y tuvieron que pedir ayuda a los bomberos y al equipo de recate de Protección Civil Municipal, quienes tardaron más de tres horas en controlar el fuego.
La Policía mantuvo resguardada la zona, toda vez que decenas de curiosos se aglomeraron para observar lo que estaba sucediendo.
Uno de los vecinos se percató que Marco se encontraba escondido debajo de las vigas que eran devoradas por el incendio y de inmediato se le notificó a las autoridades, pues no lo habían visto salir a la calle tras lo sucedido.
El sexagenario estaba bastante agresivo, aunque los bomberos lograron sacarlo de la trinchera de maderas quemadas. Presentó quemaduras de tercer grado en brazos. Se mantuvo firme, esperando el final de su existencia, pero eso no ocurrió.
Un jovencito, de aproximadamente 17 años, el único con el que el adulto mayor sostiene una buena relación, logró persuadirlo para que se dejara atender por los paramédicos. Luego volvió a ingresar a su propiedad, entre las brasas.
Fue cerca de las 01:30 horas de la madrugada del lunes cuando los rescatistas lograron controlar el siniestro.
Marco fue abandonado por su esposa e hijos debido a su mal temperamento y sus problemas de salud mental, dijeron los colonos, quienes pidieron a las autoridades limpiar esa propiedad ya que genera brotes de infección.












