Un joven repartidor de comida rápida se lesionó al caer de su motocicleta. El accidente ocurrió por enésima vez, en el mismo sitio y por las mimas causas de siempre. Aunque por el momento nadie ha muerto aún, el riesgo es latente: al caer, el motociclista puede ser atropellado por los veloces autos que circulan por ahí.
La motocicleta marca Honda tipo Cargo FT150, color blanco, circulaba de oriente a poniente sobre el libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez.
El joven repartidor regresaba de entregar un pedido de comida rápida. La caja de fibra de vidrio, con el logotipo de la empresa de comida rápida, ya iba vacía. Solo servía para promocionar al negocio.
El joven iba por el carril izquierdo, pegado al camellón central. Rebasaba algunos autos. Pero faltando unos 120 metros para llegar al crucero de la carretera a Villaflores, el joven decidió cambiar al carril de la derecha.
Ese cambio lo hizo justo en el tramo donde existe un asentamiento, lo que ha provocado un desnivel entre el carril izquierdo y el derecho.
La llanta delantera de la moto pegó en el filo de cemento y el motociclista perdió el control.
Avanzó unos 20 metros derrapando. Se detuvo pegada a la guarnición.
“Un auto que venía atrás estuvo a punto de arrollarlo. Por suerte se detuvo a tiempo”, dijo el despachador de gasolina que trabaja en la estación de servicio.
“Esto es casi a diario jefe”, dijo, refiriéndose a los motociclistas caídos por el desnivel en el tramo citado.
Un auto se detuvo. Una mujer descendió y ayudó al joven a levantarse. El joven esperó a un compañero para que se llevaran la moto. No acudió Tránsito Municipal ni ambulancia alguna.












