“Ya vete amigo, fue muerte natural”, dice el vendedor de ataúdes. El policía es más severo y con la mano impide al reportero tomar fotos y grabar videos. “No puedes, está prohibido”, dice.
Un hombre falleció, presuntamente ahorcado, en el fraccionamiento Las Flores, al Norte Oriente de la capital chiapaneca.
Son varios los que tratan de ocultar lo que es obvio. Unos incluso tratan de reprimir, ya sea con mentiras o amenazas, el trabajo de informar.
La cinta plástica de color amarillo en ambos extremos de la calle Azucena, impide el paso peatonal y vehicular, entre las avenidas Gladiola y Orquídeas del fraccionamiento Las Flores de Tuxtla Gutiérrez.
Una patrulla de la Policía Municipal está sobre la avenida Orquídeas. Otra, de Fuerza Ciudadana, sobre la calle Azucena, frente al domicilio donde ocurrió el incidente.
En la esquina de Azucena y Orquídeas, quedó estacionada a unidad de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en espera del cadáver que será llevado al Servicio Médico Forense para la necropsia de rigor.
Familiares del extinto dialogan en voz baja, con los oficiales.
Pocos vecinos salen a la calle, para cuchichear. No saben qué pasó. Se trata de mantener lo más hermético el suceso funesto.
Adentro de la casa, está el cuerpo de quien en vida respondió al nombre de David “N”, de 52 años. Dicen que se ahorcó en su cama.
Y parece que la consigna es sepultar junto con el hombre, la verdad de la fatal decisión.
Así lo demuestra la insistente labor de policías y el comerciante. Este recurre a la mentira. “Ya vete amigo, fue muerte natural”, dice.
El oficial amenaza: “El MP dice que no puedes grabar. Está prohibido”.
El hombre que vivió en el fraccionamiento Las Flores, ahora estará rodeado de muchas, aunque las calles del fraccionamiento no tengan una sola planta floral.












