Un hombre falleció en Tuxtla Gutiérrez a bordo de un colectivo cuando era trasladado a la Cruz Roja la madrugada de ayer. Los paramédicos ya no pudieron hacer nada. La policía y el Ministerio Público acudieron a dar fe de los hechos. No hubo traslado al Semefo ni necropsia de rigor.
La afanadora de la clínica de la benemérita institución recoge nucú. Afuera, sobre la 5ª Norte, en frente de la Cruz Roja, un microbús marca Mercedes Benz, tipo Sprinter, de la empresa Omnibús Chiapas, que corre de Tuxtla a San Cristóbal y viceversa.
Es la unidad en que llevaron a Demetrio Agenor Gómez Nuricumbo (78 años).
El hombre, que vivía en la avenida Santa Rita de la colonia Altos del Norte, en la capital chiapaneca, comenzó a tener problemas respiratorios pasada la medianoche.
Fue alrededor de las 4:45 horas de ayer, cuando los familiares se asustaron al verlo mal. Pidieron el apoyo del vecino que tiene su unidad de transporte público y subieron en ella al angustiado hombre.
Cuando llegaron a la clínica, era alrededor de las 5:10 horas. Antes de darle entrada, los paramédicos valoraron al hombre. Lo hallaron muerto.
Los policías estatales y municipales que acudieron al lugar, indicaron que al parecer la muerte fue por un infarto al corazón. Aunque los paramédicos refirieron a los familiares del occiso, que fue un paro cardiorrespiratorio derivado de su adicción al tabaco.
Aunque al lugar acudió el Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del estado, fue nada más para cerciorarse del fallecimiento.
“Es muerte natural, no hay necesidad de trasladarlo al Semefo ni de practicar la autopsia”, dijo el agente a los policías y familiares.
La unidad de transporte se fue a una funeraria, previo acuerdo con los promotores, para hacer los preparativos.












