Una mujer se envenenó con raticida debido a que tomó la decisión de quitarse la vida porque tenía problemas con su esposo. El fiscal del Ministerio Público investiga la responsabilidad de la mujer en el envenenamiento de sus hijos, presuntamente accidental, por lo que podría pasar varios años en la cárcel.
Los hechos ocurrieron la tarde del sábado en Reforma, en el domicilio ubicado en la calle Jitotol de la colonia Une, cuando Itzel Amparo Díaz Vidal (22 años) ingirió veneno para ratas, el cual disolvió en un vaso con agua para tomarlo, dejando la paleta de dulce con la que lo había disuelto, en la mesa de su comedor y fue entonces que presuntamente los niños la chuparon, por lo que resultaron envenenados y tuvieron que ser trasladados de emergencia al hospital para salvarles la vida.
Familiares que se percataron de lo sucedido dieron auxilio a la mujer y a uno de sus hijos, de nombre Ángel Gabriel “N” (2 años), trasladándolos de emergencia al centro de salud de Reforma, sin percatarse de que los otros dos niños también habían consumido el raticida que contenía la paleta de dulce.
Cuando llegaron las unidades de rescate se percataron de que el menor Jesús Daniel “N” (6 años) e Ixza Yany “N”, de 10 meses de edad, también habían ingerido la sustancia venenosa, por lo que fueron llevados al centro de salud, de donde fueron remitidos a otros hospitales.
La madre quedó en el hospital Juan Graham y los menores en el Hospital del Niño “Rodolfo Nieto Padrón”, de la ciudad de Villahermosa, Tabasco.
Luego de ser estabilizada en el centro de salud, la mujer dijo que se envenenó a propósito para quitarse la vida por problemas conyugales y que los niños se envenenaron accidentalmente al comerse la paleta de dulce, la cual había dejado en la mesa y con la que había mezclado el veneno.
El fiscal del Ministerio Público ya se encuentra realizando las indagatorias para integrar la carpeta de investigación, al sospechar que la mujer pudiera haber envenenado a sus hijos menores.












