Un taxi que dio vuelta prohibida, en la avenida Central de Tuxtla Gutiérrez, fue impactado por un automóvil particular. Aunque el percance ocurrió en un un crucero con semáforo, no fue un “semaforazo”. Así lo determinó el perito de Tránsito Municipal que acudió a deslindar responsabilidades.
De oriente a poniente sobre la avenida Central de la capital chiapaneca, circulaba el automóvil marca Volkswagen, tipo Jetta, color negro, con placas (ocultas dentro de la unidad) 2DW974, del Distrito Federal.
Al llegar a la esquina de la 4ª Poniente, con el semáforo en verde, el conductor siguió confiado. Pero repentinamente, de poniente a oriente apareció un taxi tipo Tsuru, con número económico 1987 y placas 7960 BHE.
El taxista hizo una maniobra prohibida, al dar vuelta a la izquierda, justo en el momento en que el Jetta cruzaba. Le hizo corte de circulación. Y se produjo el impacto.
La parte frontal del Jetta dio en el costado derecho, portezuela trasera del transporte público.
No hubo lesionados, pero sí se trastocó la vialidad, porque el taxi quedó atravesado justo en la calle 4ª Poniente, en sentido de poniente a oriente.
Al lugar arribó la patrulla PC-29 de Tránsito Municipal, cuyo perito determinó la culpa del taxista.
Pero el chafirete no aceptaba su error, así que fue necesario la llegada del perito especializado en Hechos de Tránsito, de la PGJE. Y el fallo fue el mismo.
Molesto, el culpable esperó la llegada de su ajustador, para cubrir los gastos derivados de una mala maniobra.












