Exigen justicia vial por adulto mayor atropellado

La inseguridad vial y mala calidad de las calles siguen siendo las principales barreras para moverse de forma segura. Cortesía
La inseguridad vial y mala calidad de las calles siguen siendo las principales barreras para moverse de forma segura. Cortesía

Alrededor de 50 ciclistas, parte del grupo Bicicatlán, se dieron cita en el crucero de la Calzada Ramón Larráinzar, donde la semana pasada Salvador Díaz, un adulto mayor, fue impactado por un camión tipo volteo, hecho que provocó su muerte.

“Lo ocurrido la semana pasada nos conmueve y nos impulsa a exigir justicia vial y condiciones dignas y seguras para movernos por la ciudad”, indicaron los asistentes.

Explicaron que lo ocurrido no es un caso aislado. “Este siniestro de tránsito no nos es ajeno, lo vivimos todos los días quienes caminamos, pedaleamos o nos subimos al transporte colectivo para trasladarnos, sabiendo que algo tan básico como volver a casa, puede convertirse en un riesgo”, señalaron.

Responsabilidad pública

Entre veladoras y rosas blancas que los asistentes dejaron en honor a Salvador Díaz a un lado del lugar, el grupo de ciclistas recordó que la Ley general de movilidad y seguridad vial establece que la protección de la vida en las calles es resultado de un enfoque sistemático.

“Esto significa que la seguridad no depende únicamente de las decisiones individuales, sino de cómo están pensadas, diseñadas y gestionadas las vialidades”, mismas que, detallaron, son responsabilidad directa de los municipios.

Uno de los cruceros más transitados

“La infraestructura es un derecho, no un privilegio”, manifestaron en coro los integrantes de Bicicatlán, quienes durante noviembre de 2025 realizaron un conteo ciclista en San Cristóbal, en el que se registraron siete mil 785 viajes en dos días de observación.

“De ese total, mil 100 viajes corresponden a este crucero, lo que muestra que no se trata de un punto menor, sino de un espacio intensamente utilizado para trayectos cotidianos como ir al trabajo o a la escuela”, agregó el colectivo.

Enfatizaron que el diseño de las calles sigue respondiendo a una lógica que prioriza la velocidad sobre la vida, una omisión que causa consecuencias concretas.