Fallecido el 24 de julio de 2011, el historiador Jan De Vos marcó la historia intelectual de Chiapas y del sureste mexicano, sobre todo por “la voz desde abajo y reconociendo las injusticias”, así lo indicó Esperanza Tuñón, una de las dos invitadas del Seminario académico interinstitucional que lleva el mismo nombre del investigador de origen belga.
Durante su participación, Esperanza Tuñón recordó que cuando Jan De Vos llegó a Chiapas, no como investigador sino como párroco a las diócesis de Bachajón y Chilón, la asistencia a las misas aumentó exponencialmente en esos lugares “porque todas las mujeres jóvenes querían ir a oír la misa de Jan”, a quien la investigadora califica como alguien que en vida fue elegante y cautivador.
Ya como investigador y como parte de la Junta de Gobierno del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Tuñón enfatizó la forma en la que Jan De Vos hacía críticas al quehacer institucional, siempre con “respeto y compromiso”.
Cátedra
En la primera sesión del seminario organizado tanto por Ecosur como por Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), se invitó a Esperanza Tuñón y a Viriginia García Acosta, quienes en 2012 fueron directores de dichas instituciones y que, pese a los obstáculos burocráticos, fundaron la Cátedra Jan De Vos.
Por su parte, Virginia García Acosta, citando a otra investigadora, dijo: “en el campo de la historia colonial Jan aparece como un caballero andante para afrontar temas sumamente controvertidos”.
Sobre las razones para seguir leyendo al historiador en la actualidad, Esperanza Tuñón indicó que estas no se limitan a “los datos o la historia, sino por cómo se llega al conocimiento, por la forma en la que investigaba, muy cercana a la escuela de los Annales, que habla de una formad directa de estar en contacto con la herencia o la historia viva de los pueblos”.











